Teléfono
6819 8021 y 8022

Proceso de Coaching

El coaching es un proceso de intervención para mejorar nuestra actuación, lo que hacemos, pensamos y sentimos. Cualquier desempeño, por ejemplo; el aprendizaje de un deporte, requiere aprender qué hacer y cómo hacer. Hay cosas que de forma natural las hacemos exitosamente y otras que nos exigen más tiempo y esfuerzo.

El aprendizaje resulta de lo que hacemos, reflexionando y siendo conscientes de cómo y por qué hacemos las cosas. Antes de hacer algo, conviene preguntarnos qué quiero hacer, por qué y para qué lo quiero hacer. Lo que es evidente es que hacemos algo para obtener un beneficio, para poder conseguir cosas, satisfacer nuestras necesidades y para ello necesitamos habilidades, saber qué hacer.
 
Según la Teoría de las necesidades de Mc Clelland, remodelada por John, hacemos las cosas para cubrir 3 áreas de necesidades:
 
1.- Logro: Se refiere al esfuerzo por sobresalir, conseguir lo que se desea, lograr cosas, hacer diferencia, hacer cosas con éxito, resultado, efecto.
 
2.- Afiliación: Deseo de relacionarse con los demás, afecto, sentirse bien y evitar sentirse mal, comodidad.
 
3.- Posicionamiento: Deseo de tener impacto, influir y controlar a los demás, status, relaciones sociales, el significado de las cosas. Nos medimos en relación con otros, estamos constantemente posicionados en diferentes grupos. 
 
SECUENCIA DE INVESTIGACIÓN
 
¿Por qué queremos mejorar un desempeño? ¿Cuáles son las motivaciones iniciales para hacer algo, las razones? ¿Cómo nos mantenemos en marcha cuando sería fácil abandonar? ¿Cómo mantenemos las cosas con sentido, con utilidad, con significado y placer?
 
Una cosa que distingue a una persona con éxito es que hace las cosas durante más tiempo mientras que las otras abandonan antes. Inicialmente a nivel físico estamos activados y para mantenernos se requiere determinación, gestión. Al comprometernos y dedicar tiempo y esfuerzo enseñamos a nuestro inconsciente lo que nos importa y podemos mantenerlo por más tiempo. Para la mayoría de las actividades cotidianas no es necesario, tenemos los hábitos, pero para los desafíos se requiere más perseverancia. La motivación sola no conduce a la acción, hace falta algo más, la determinación y el compromiso con la actividad. Cuando hemos aprendido a hacer algo por repetición, una vez consolidado se automatiza y es inconsciente, lo cual libera recursos y esfuerzo.

Aprender a generar hábitos mentales efectivos y eficientes nos facilita alcanzar la excelencia, y la aplicación y desarrollo de nuestras habilidades nos facilita la adaptación a nuevas situaciones, saber qué hacer.
 
En cualquier proceso de intervención, en este caso, en el proceso de coaching, la recogida de información sobre el asunto es empezar a navegar. La primera cuestión es acompañar al sujeto a explorar cuál es el asunto, cómo funciona, por qué es problemático para esa persona, qué hay en juego en cuanto a valores, creencias, patrones de actuación. Con las preguntas se dirige la atención y se hace consciente información relevante. ¿A dónde quieres ir con eso? ¿Por qué merece la pena? ¿Por qué solucionarlo?, ¿Cómo tendría que funcionar una solución?
 
Como en cualquier travesía conociendo de donde partimos y hacia dónde vamos, la dirección, podemos planificar dinámicamente en el tiempo y formular los desenlaces más específicos. Es útil dedicar tiempo a escribir lo que queremos en detalle porque con el lenguaje podemos revisarlo y modificarlo hasta sentir que eso que está escrito es lo que queremos realmente hacer. Cuando queremos algo también es importante saber, lo que no queremos, de lo que nos queremos alejar. Otra pregunta relevante es ¿Qué pasará si no lo haces?, ¿Qué consecuencias negativas habrá?, ¿Cuáles son las inquietudes de cara al futuro? Tenemos la habilidad de imaginar y podemos desarrollar la imaginación, detallando lo que queremos conseguir, con los sentidos, dónde, cuándo, con quién, con qué impedimentos nos podemos encontrar, de qué maneras nos podemos gestionar, etc.
 
Otra habilidad es la gestión de nuestra atención. Podemos extender la atención para disponer de una mayor flexibilidad, reducir la atención para concentrarnos y volver a dirigir la atención cuando nos distraemos, así como desarrollar nuestra sensibilidad tomando consciencia desde donde, a dónde y en qué contexto atendemos, si atendemos secuencialmente, acumulativamente, interna o externamente.
 
A lo largo de estas líneas hay muchas preguntas. Las respuestas están en investigar en ti cómo haces. Cada uno tenemos formas distintas de hacer, ¿Cómo haces tú, como hace el otro? Observando y explorando las distintas experiencias y reflexionando sobre ello se puede llegar a comprender y conocer más certeramente.
 
Una vez enmarcado el asunto, no basta con hablar sobre ello, tenemos como coach, que llevar al cliente a recordar subjetivamente la experiencia con preguntas específicas, (qué hiciste, cómo pensaste, cómo respondiste, a que atendiste, qué sentías, veías, oías, cómo te estabas relacionando con el mundo…). Solemos tener una teoría de lo que nos pasa y al detallar un ejemplo real vemos lo que de hecho ocurrió en la experiencia, no un resumen de ella. Conectar en detalle con la experiencia, qué de hecho ocurrió, es decir, recordar en detalle es otra habilidad que es útil desarrollar.
 
¿Cómo podemos mejorar un desempeño? Cuando queremos cambiar algo en nuestro hacer, pensar o sentir, al explorar un ejemplo concreto se facilita que surjan posibles alteraciones. ¿Dónde podemos hacer diferentemente? Con varios ejemplos de distintas situaciones podemos conocer cómo hacemos algo.
 
Una manera es comparar un ejemplo específico de una buena actuación en términos del cliente con una no tan buena. Analizando las dos experiencias, lo que hiciste, cómo lo hiciste y por qué lo hiciste de esa determinada manera, dándonos cuenta de las similitudes y diferencias entre las dos experiencias. Otra forma es poner 3 ejemplos para comparar e identificar elementos significativos, clave. Con la precisión en la recogida de información podemos saber dónde realizar el cambio y favorecer que éste sea efectivo.
 
Con cada alteración nuestra tarea es notar, ser sensibles de si mejora o no el desempeño, in situ o en la imaginación. Si hago diferentemente, qué ocurre u ocurriría. Una pequeña diferencia en la ejecución lleva a una gran diferencia en el resultado. (“la diferencia que marca la diferencia”). Posteriormente confirmar, volver a notar, comprobar qué más notas. Cuando comparas dos experiencias emerge nueva información y se identifica qué específicamente hace diferencia en la alteración.
 
En el proceso de coaching, el último paso de la secuencia es evaluar la alteración propuesta. Si es útil (qué añade en términos de lo que quiero mejorar), si es cómoda, agradable, me gusta y si es significativa, maximizando de esta manera su sentido y puesta en práctica.
 
¿Cómo evalúas, desde qué motivación estás evaluando? Según desde dónde estemos priorizando atenderemos distintamente. Aquí es importante extender la atención, ya que hace que cambie la evaluación activando otros tipos de motivación.
 
Cada uno hacemos un modelo del mundo y percibimos la realidad según nuestro modelo mental, según el sentido que hemos dado. La realidad es algo subjetivo, observamos de forma selectiva. Cuando algo no encaja con nuestro modelo, recibimos un feedback negativo y respondemos de varias formas: con frustración, con aceptación o aprovechando el feedback negativo para hacer mejor en el fututo, ver las oportunidades de aprendizaje para hacer exitosamente la próxima vez. Podemos aprovechar lo que no encaja y los fallos como una oportunidad de aprender. Cuando tenemos una expectativa y no se cumple normalmente la respuesta es de frustración. Tener las cosas en términos de posibilidades es más útil, ya que hay una variabilidad o rango de suceso.
 
Nuestras teorías, creencias nos pueden limitar (“El mundo debería, tendría que ser de una determinada forma”). Muchos problemas tienen que ver en cómo medimos el mundo, no en cómo es el mundo realmente. Por ejemplo, cuando decimos que una experiencia no nos gusta, conviene preguntarse: ¿Qué en detalle no nos gustó, qué se ha priorizado más, a qué se ha estado atendiendo. Lo negativo puede contaminar toda la experiencia, podemos estar atendiendo a sólo una parte y no a la experiencia completa, por lo que si atendemos a todos los aspectos evaluamos de una manera más amplia, accedemos a más información y disponemos de más posibilidades.
 
 
 
Autor: Alledeando Marta
Fuente: Intervencioneseficaces
 
 
 
 
 
 
 

Facebook

Twitter

Nosotros

Tenemos experiencia en la ejecución de TODOS y cada uno de los servicios que ofrecemos, desde las etapas iniciales de planificación hasta la ejecución. Déjenos apoyarle a maximizar su recurso más valioso…”su gente”.

  •  Personal Calificado
  •  Asistencia en cada proceso
Leer más

Contacto

  • Ave Eugenia # 1459 Interior 5 Col. Vertiz Narvarte C.P. 03600, México, Distrito Federal
  • Tel: (52)556819-8021
  • Tel: (52)556819-8022
  • Email: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.
Template Settings

Color

For each color, the params below will be given default values
Blue Brown Crimson Green Tomato Yellow

Body

Background Color
Text Color

Header

Background Color

Spotlight5 & Footer

Background Color
Select menu
Google Font
Body Font-size
Body Font-family
Direction
Scroll to top